Ubicado en pleno corazón de Madrid, el Hotel Liabeny forma parte de la memoria urbana de la ciudad desde los años 70. Su ubicación, próxima a la Puerta del Sol y con fachadas a la Calle de la Salud, Calle de la Abada y Calle del Carmen, lo sitúa en uno de los enclaves más emblemáticos de la capital.
La renovación del lobby y la cafetería ha sido desarrollada por Wälmo Estudio, un estudio de arquitectura especializado en el diseño de espacios de trabajo, comerciales y de alojamiento, con un enfoque centrado en el bienestar de las personas y la rentabilidad de los espacios. Su metodología parte de una visión integral que abarca desde la consultoría y el diseño hasta la construcción, desarrollando soluciones completas adaptadas a cada proyecto.
En el caso del Hotel Liabeny, Wälmo Estudio plantea una intervención que parte de una idea clara: actualizar la imagen del hotel respetando su herencia clásica y sofisticada, adaptándola a un lenguaje más urbano, cálido y contemporáneo. Una propuesta que busca mantener la identidad del espacio al tiempo que mejora su funcionalidad y la experiencia del huésped.
En este contexto, Simon, compañía líder en material eléctrico y referente en diseño de iluminación, sistemas de control y conectividad, participa en el proyecto a través de soluciones de iluminación, control y mecanismos, concebidas para acompañar esta nueva lectura del espacio y reforzar el confort, la funcionalidad y la integración tecnológica.
El lobby: una bienvenida de diseño, luz y conectividad
El nuevo lobby se plantea como un espacio de equilibrio entre amplitud, elegancia urbana y calidez doméstica. La selección de materiales, nogal aceitado, mármoles Calacatta y Emperador, bronces envejecidos, cuero natural y terciopelos, construye una atmósfera sofisticada y acogedora, donde cada elemento contribuye a una lectura ordenada del espacio.
La iluminación de Simon, actúa como una herramienta clave para definir esta experiencia. A través de distintas escenas lumínicas, el espacio se adapta a los ritmos del día: una iluminación más clara y directa durante el día, que resalta la materialidad, y una escena más cálida que reduce intensidades y genera una atmósfera más íntima y envolvente.
La propuesta lumínica, común a todo el proyecto, se articula mediante más de 200 downlights Simon Hole 25 en temperatura de color 2700K, complementadas con los downlights Simon 703, proyectores de superficie Simon 640 y tiras LED Simon 810, integradas en techos, mobiliario y elementos arquitectónicos, incluyendo soluciones de iluminación biodinámica, para acentuar los detalles y reforzar la lectura espacial.
Siguiendo la premisa de orden y líneas puras del proyecto, los sistemas de Simon se integran de forma discreta en el mobiliario. En los mostradores de recepción, las conexiones de datos y carga USB quedan accesibles pero ocultas a la vista, manteniendo la limpieza estética del conjunto.
En las zonas de estancia, las botoneras permiten un control preciso de la iluminación ambiente, contribuyendo al confort visual y a una experiencia más relajada para el usuario.
La cafetería: un espacio abierto a la ciuda
La cafetería del Hotel Liabeny se redefine como un punto de encuentro en el centro de Madrid, pensado para conectar el hotel con su entorno urbano. Un espacio más dinámico y social, pero alineado con la elegancia del lobby. La propuesta material mantiene la coherencia visual a través de maderas, textiles naturales y detalles en tonos bronce, generando una atmósfera cálida y envolvente.
En este entorno, la iluminación de Simon mantiene la coherencia del conjunto, permite acompañar los distintos momentos del día. Por la mañana, una luz más homogénea potencia la luz natural; por la tarde, las intensidades se suavizan; y por la noche, la iluminación se vuelve más puntual, generando una atmósfera íntima y sofisticada.
Los mecanismos de Simon 82 Concept en acabado en negro se integran en sintonía con los materiales, ofreciendo conectividad USB y enchufes para los usuarios sin alterar la estética del espacio. Además, el sistema permite un control sencillo e intuitivo, facilitando la adaptación del ambiente según el momento.
Una intervención al servicio de la experiencia
Más allá de su función técnica, la aportación de Simon contribuye a reforzar la identidad del proyecto: un hotel clásico que se actualiza sin perder memoria, donde la luz acompaña los materiales, define los ritmos de uso y mejora la experiencia del huésped.
El resultado es una intervención que combina diseño, confort y tecnología de forma discreta, poniendo la iluminación y la conectividad al servicio de una hospitalidad más cálida, flexible y contemporánea.
Fotografía: Victoria Miñana