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“La complacencia es el mayor riesgo energético de Europa” Schneider Electric insta a la UE a acelerar la eficiencia energética y la electrificación

Publicado: 25 de junio de 2026 Categoría: Noticias del sector eléctrico

La compañía pide a la UE reforzar el foco en eficiencia y electrificación para impulsar la resiliencia en un contexto marcado por la volatilidad energética, al tiempo que valora positivamente las medidas ya cadoptadas.

“La complacencia es el mayor riesgo energético de Europa” Schneider Electric insta a la UE a acelerar la eficiencia energética y la electrificación
  • Reclama ayudas financieras e incentivos específicos que permitan a las empresas implementar medidas inmediatas de ahorro energético.

  • Solicita poner fin a un sistema fiscal energético obsoleto que sigue favoreciendo a los combustibles fósiles frente a la eficiencia limpia.

Schneider Electric , líder global en tecnología energética, ha instado a la Unión Europea a acelerar de forma urgente la eficiencia energética y la electrificación en Europa como única respuesta escalable, doméstica y resiliente frente a la actual volatilidad de los precios de la energía.

Con unos precios globales de la energía que se prevé aumenten un 24% este año -el mayor incremento desde 2022- Europa se encuentra en una situación especialmente vulnerable, con costes energéticos que suelen ser entre dos y cuatro veces superiores a los de otras grandes regiones.

En este contexto, Schneider Electric pide a los responsables políticos que dejen de tratar la eficiencia energética y la electrificación como elementos complementarios de la agenda climática y las reconozcan como los únicos recursos energéticos propios y escalables de Europa. Su aceleración podría liberar al menos 250.000 millones de euros al año hasta 2040 , reduciendo la demanda energética, disminuyendo la dependencia de los combustibles fósiles y reforzando la competitividad.

Europa continúa estructuralmente expuesta: la UE sigue dependiendo de importaciones para cubrir casi el 60% de su energía , lo que supuso un coste de 336.700 millones de euros en 2025 . Esta situación deja a hogares, industria y servicios públicos expuestos a la volatilidad de los mercados globales de combustibles fósiles y a tensiones geopolíticas. Schneider Electric sostiene que la eficiencia energética y la electrificación de los usos finales pueden desplegarse rápidamente y con retornos acelerados, proporcionando alivio inmediato mientras se avanza hacia un sistema energético más sólido y soberano.

Schneider Electric pide a la Comisión Europea y a los Estados miembro priorizar cinco medidas políticas:

1. Desplegar soluciones de eficiencia energética con periodos de retorno cortos

La compañía reclama apoyo e incentivos que ayuden a las empresas a escalar soluciones de eficiencia energética ya probadas y con retorno rápido, capaces de reducir la demanda energética en cuestión de meses.

  • Edificios: préstamos sin intereses para ampliar controles conectados y sistemas de gestión energética de edificios que permitan optimizar calefacción, refrigeración, ventilación e iluminación en tiempo real, reduciendo costes energéticos y preparando los edificios para calefacción electrificada y respuesta a la demanda. Esto podría reducir el consumo energético total de la UE entre un 5% y un 6% .

  • Industria: apoyo específico, especialmente para pymes, que permita desplegar sistemas de gestión energética y medidas de bajo o nulo coste capaces de generar ahorros de hasta un 30% con el tiempo y sentar las bases de una producción digitalizada.

2. Aplicar de forma rápida y rigurosa la legislación europea ya existente sobre eficiencia energética y edificios

Schneider Electric pide implementar plenamente la Directiva de Eficiencia Energética (EED) y la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD) para desbloquear beneficios inmediatos de respuesta ante la crisis. En particular:

  • Despliegue acelerado de sistemas de automatización y control de edificios (BACS) bajo la EPBD, con capacidad para generar un ahorro anual de 450 TWh de energía final, evitar 64 Mt de emisiones de CO₂ y reducir las facturas energéticas en 36.000 millones de euros.

  • Reforzar las auditorías energéticas de la EED exigiendo la implementación de las recomendaciones resultantes, comenzando por las pymes y apoyándose en modelos de financiación como leasing y energy-as-a-service.

3. Acelerar la electrificación mediante incentivos específicos

Aunque la generación de electricidad renovable continúa creciendo, gran parte de los usos energéticos siguen sin electrificarse. Mientras los vehículos sigan dependiendo de combustibles fósiles y los hogares continúen utilizando gas para calefacción, Europa seguirá expuesta a las importaciones energéticas y a la volatilidad de precios.

Una electrificación más rápida permitiría integrar mejor las energías renovables y reducir la exposición a las fluctuaciones de los combustibles fósiles. Además, ayudaría a revertir una década de estancamiento en Europa, situada actualmente en un 21% de electrificación, diez puntos por detrás de China . Schneider Electric propone:

  • Impulsar de forma masiva las bombas de calor —entre tres y cinco veces más eficientes que las calderas de gas— con el objetivo de alcanzar un millón de instalaciones al año en 2030. Para ello, considera necesario reducir las barreras iniciales mediante medidas de apoyo como modelos de leasing social.

  • Acelerar la electrificación del transporte mediante incentivos específicos, incluyendo medidas que impulsen la electrificación de flotas corporativas y favorezcan el desarrollo del mercado de vehículos eléctricos de segunda mano.

4. Utilizar fiscalidad y financiación para desplazar la demanda desde los combustibles fósiles hacia la electricidad limpia

Schneider Electric insta a los responsables políticos a hacer económicamente más atractiva la electrificación mediante:

  • Reducción de impuestos sobre la electricidad -incluyendo IVA e impuestos especiales cuando sea posible- para reducir la brecha existente entre los precios minoristas de la electricidad y del gas.

  • Reorientar y simplificar el acceso a financiación pública destinada a escalar eficiencia energética y electrificación, incluyendo el Recovery and Resilience Facility y los ingresos del ETS.

  • Mantener limitadas y temporales las ayudas destinadas a contener o subvencionar los precios del gas, ya que retrasan las inversiones en recursos energéticos limpios.

5 . Impulsar el autoconsumo, la flexibilidad y las redes inteligentes para reducir costes

La compañía reclama eliminar barreras y crear incentivos que impulsen flexibilidad, almacenamiento y digitalización para reducir la demanda en horas punta y disminuir los costes del sistema energético. Entre las prioridades destacan:

  • Impulsar la flexibilidad en edificios e industria mediante autoconsumo fotovoltaico, almacenamiento, controles digitales y programas de respuesta a la demanda.

  • Acelerar el despliegue de contadores inteligentes más avanzados, priorizando funcionalidad, acceso en tiempo real e interoperabilidad, especialmente en grandes edificios comerciales, industria e infraestructura de recarga para vehículos eléctricos.

  • Avanzar hacia una red más digital y una planificación más inteligente, incluyendo apoyo a tecnologías de mejora de red, KPIs basados en resultados y estructuras tarifarias que incentiven la reducción de picos de demanda y un consumo más eficiente para la red.

Laurent Bataille, Executive Vice President, Europe Operations en Schneider Electric, señaló: “La necesidad de que los responsables políticos prioricen la eficiencia energética y la electrificación es tan relevante hoy como hace cuatro años. Las soluciones no han cambiado. Sin embargo, durante este tiempo Europa ha pasado de una crisis energética a otra sin avanzar lo suficiente para protegerse frente a los shocks de precios y los elevados costes energéticos que afectan a empresas, hogares e industria.

“La complacencia es el mayor riesgo energético de Europa. Los planes para subvencionar los costes energéticos son soluciones temporales e insuficientes a largo plazo. Europa necesita un cambio estructural que incentive la adopción de tecnologías limpias para transformar de manera permanente la forma en que empresas y ciudadanos utilizan la energía. Necesitamos políticas que impulsen un sistema energético construido en Europa y para Europa, reduciendo la exposición a la volatilidad, garantizando un suministro limpio y fiable y permitiendo que Europa siga siendo competitiva”.