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Control de inyección dinámico en gestores energéticos

Publicado: 27 de febrero de 2026 Categoría: Novedades técnicas

Las fuentes de energía renovables siguen batiendo récords, en España y a escala global, impulsadas por una competitividad en costes que se suma a la concienciación de la necesidad de reducir las emisiones de carbono. 

Control de inyección dinámico en gestores energéticos

La demostración de este auge se constata con datos como este: en el primer semestre de 2025, y por primera vez en la historia, se generó más electricidad en el mundo a partir de fuentes renovables que del carbón. Todo un hito para la transición energética, si bien es cierto que aún le queda mucho camino por recorrer.

 

Dentro de las fuentes renovables, y ciñéndonos a su evolución en España, a principios de 2025 se alcanzó un punto de inflexión: la potencia instalada de la energía solar ya supera a la eólica, convirtiéndose así en la principal tecnología del mix eléctrico. Entre los factores que explican este hecho se encuentra la posibilidad de que los propios consumidores, bien sean empresas, viviendas o entidades de otro tipo, generen energía solar. Es el llamado autoconsumo.

 

El autoconsumo es una opción muy interesante a priori dado que los costes de instalación son cada vez más reducidos, lo cual acorta su período de amortización. Cuando la energía generada es mayor que la consumida, se absorbe de la red eléctrica; cuando ocurre lo contrario, el exceso generado se vierte en la red a cambio de una compensación económica. Una opción complementaria consiste en incorporar baterías para almacenar electricidad.

 

 

Eficiencia coordinada


Sobre el papel todo son ventajas, pero el autoconsumo también conlleva algunos retos que es preciso abordar y que, de hecho, están interrelacionados: toda instalación debe ser eficiente y el balance con la red ha de ser adecuado. Ambos factores se solucionan por medio del control de inyección dinámico, presente en inversores y especialmente en gestores energéticos integrados.

 

La precariedad que caracteriza a algunas instalaciones de red representa un problema que se manifiesta, por ejemplo, en forma de sobretensiones de línea del inversor. El control de inyección dinámico, que se implementa en un dispositivo añadido a la instalación, se encarga de regular en todo momento la energía entregada a la red.

 

Las ventajas de este tipo de control son inmediatas y diversas. Por un lado aumenta la eficiencia pues es capaz de generar hasta un 80% más de energía, con la consiguiente mejora de la rentabilidad. Por otra parte, el control de inyección dinámico garantiza la seguridad y la estabilidad al funcionar dentro de un rango seguro de tensión que, además, prolonga la vida útil de los dispositivos electrónicos.

 

Por tanto, el control de inyección dinámico supone un paso adelante para las instalaciones solares en general y para las de autoconsumo en particular. La interconexión de una enorme diversidad de fuentes de generación dentro del mix eléctrico (solar, eólica, hidráulica, nuclear, ciclo combinado y otras) ha aumentado enormemente la complejidad de la red eléctrica. En el caso concreto de la energía solar, a su intermitencia se añade una rápida expansión de la oferta tanto por parte de los parques solares como del segmento de autoconsumo.

 

La energía solar se ha convertido en la vía de entrada para un mayor grado de descentralización de la generación eléctrica, una excelente noticia que, sin embargo, no puede poner en entredicho la estabilidad de la red. Es preciso impedir la inyección descontrolada de energía solar y su control dinámico es una opción óptima para los gestores energéticos de cara a una progresiva optimización y automatización.

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