La continuidad de servicio y la seguridad dependen en gran medida de la correcta coordinación entre dispositivos de protección. La selectividad de tipo permite garantizar que, ante una sobretensión o cortocircuito, actúe únicamente el dispositivo más próximo al defecto, minimizando el impacto en el resto de la instalación. Es un concepto clave en entornos industriales y terciarios donde la disponibilidad energética es crítica.
En una cadena de protecciones, los dispositivos aguas abajo deben actuar antes que los situados aguas arriba. En la selectividad de tipo, esta jerarquía no depende únicamente de ajustes paramétricos, sino de la interacción física entre dispositivos diseñados para trabajar en conjunto.
Diferencias con otros tipos de selectividad
Selectividad amperimétrica: Se basa exclusivamente en la diferencia de calibres nominales.
Selectividad cronológica: Introduce retardos intencionados en los dispositivos aguas arriba para permitir la actuación del dispositivo inferior. Requiere coordinación temporal precisa.
Selectividad de tipo: Se fundamenta en la compatibilidad certificada entre dispositivos concretos, independientemente de ajustes puramente eléctricos, ofreciendo mayor robustez frente a fallos de alta energía.
Superando las limitaciones del mercado hasta los 4000 A
Hasta ahora, las instalaciones no podían seguir la coordinación de tipo: a pesar de que instalaban protección tipo B para los variadores de su instalación, en el cuadro general de esa misma instalación de más de 1000 A, en el mercado no había soluciones tipo B que pudieran cubrir ese nivel de corriente, y se acababan instalando soluciones de protección diferencial tipo A, la protección que había disponible en mercado.
Gracias al nuevo RGU-110B y los transformadores WB, ahora sí podemos coordinar correctamente la instalación, lo que nos permite tener una instalación segura y maximizar su continuidad de servicio evitando los costosos disparos intempestivos.
La Serie RGU-110B dispone de transformadores para proteger cargas de hasta 4000 A, permitiendo una correcta coordinación de tipo en subcuadros o cuadros generales, y la protección de grandes cargas como variadores de velocidad.
Protección avanzada para entornos industriales críticos
El RGU-110B es un relé electrónico de protección diferencial tipo B diseñado para detectar y gestionar corrientes de fuga en instalaciones eléctricas modernas. Este equipo es capaz de medir no solo fugas en corriente alterna, sino también en corriente continua y señales mixtas, lo que lo hace especialmente adecuado para entornos donde interviene electrónica de potencia.
Junto a los transformadores WB, protege y monitoriza todas aquellas instalaciones eléctricas donde por tipo de carga, legislación vigente o requerimiento del fabricante es necesario instalar protección diferencial tipo B. Su función principal es supervisar continuamente el estado de aislamiento de la instalación y activar una señal de disparo cuando se supera el umbral configurado, contribuyendo así a la seguridad de personas y equipos.
Mantenimiento preventivo y control total
El RGU-110B está diseñado para ofrecer tranquilidad al responsable de mantenimiento:
Prealarma y anticipación: Dispone de prealarma por display y relé. Antes de llegar al punto de disparo permite realizar un mantenimiento preventivo, anticipando un paro de la instalación.
Diagnóstico y registro: Ofrece un registro de eventos que facilita la solución de averías mediante su estudio técnico.
Identificación visual rápida: El display se retroilumina en color rojo cuando dispara, facilitando la identificación de la línea que ha sufrido el defecto.
Modos de trabajo: A través del display, se muestra mediante la retroiluminación en varios colores el modo de trabajo en el que se encuentra el equipo en todo momento.