El avance tecnológico en detección de incendios en el mercado español
Como es bien conocido, la tecnología avanza muy rápidamente en todos los campos, y la prevención de incendios no es una excepción. Desde el sector de la detección automática de incendios, los avances tecnológicos están a la orden del día pero, sin embargo, estos progresos en estos dispositivos no se reflejan en la mayoría de las instalaciones. De hecho, todas las empresas fabricantes de sistemas de detección tenemos en nuestras manos nuevas tecnologías más efectivas y mucho más seguras para la detección pero, por el momento, es muy difícil convertirlas en competitivas en un mercado saturado por sistemas de prestaciones y tecnologías clónicas a precios cada vez más bajos.
La certificación de acuerdo a la norma EN 54 fue un paso básico para la armonización de los sistemas de detección pero, por otro lado, ha creado un efecto inverso de cara a la implantación de nuevas tecnologías con prestaciones más altas a precios más elevados. Esto se debe a que, a menudo, lo único que se le exige a un sistema de detección de incendios es que esté certificado (algo que por otro lado es obligatorio), y, de esta manera, garantizan al instalador y el usuario final un funcionamiento óptimo en la detección. Con esta reflexión, no afirmamos que las normativas sean poco estrictas, pero sí que los avances tecnológicos en la detección casi siempre deben ir acompañados de una recomendación u obligatoriedad normativa o bien de una optimización de costes para que sean atractivos para el mercado.
Como ejemplo de todo ello podríamos citar la detección multicriterio, una tecnología que todos los fabricantes poseen en catálogo y que aumenta de manera importante la eficacia y la seguridad en la detección de un incendio. En España, la proporción de detectores multicriterio es muchísimo menor que en otros países (del orden del 5% en España en 2008, mientras que en otros países de la UE es superior al 15%). Este detector aumenta las prestaciones, sobre todo en la fiabilidad del aviso, por lo que se reducen de manera importante las falsas alarmas. Sin embargo, tiene el inconveniente de que es más caro que el detector óptico de humos, por no hablar del térmico y el termovelocimétrico. La única solución para la implantación de sistemas multicriterio sería legislar las incidencias de falsas alarmas como se hace en otros sectores de la seguridad o en otros países con los sistemas de detección de incendios.
Evolución en las comunicaciones y las plataformas de supervisión
Toda esta situación nos permite concluir que el campo en el que es más fácil avanzar y aprovechar la evolución tecnológica es el de la supervisión gráfica de los sistemas y el de la integración con otros subsistemas del edificio. El desarrollo de plataformas informáticas cada vez más potentes y versátiles para la supervisión y monitorización de los sistemas de seguridad y control del edificio es algo que sí que podemos encontrar en el mercado y en las nuevas instalaciones. Además, el aprovechamiento de los sistemas de comunicación IP también es un punto importante a tener en cuenta en los dispositivos de detección.

Antes de hablar de la integración de los diferentes subsistemas del edificio con los sistemas de detección, deberíamos preguntarnos el porqué de la importancia de disponer de un software gráfico de supervisión en una instalación. En un sistema de supervisión, cada dispositivo de detección está ilustrado en un plano de la planta con su situación real en el edificio y su estado actual. De un vistazo (cambian los colores del detector) podemos saber si este dispositivo (puede ser un pulsador, una sirena o un módulo de entradas) se encuentra operativo, está averiado, inhabilitado y, evidentemente, si está en alarma o prealarma. Las ventajas se pueden resumir en los siguientes puntos:
- En el caso de que un detector entre en alarma, avería o prealarma, la plataforma puede configurarse para que la ventana correspondiente al plano en el que se encuentre el detector se active y salte delante del resto de aplicativos. Por esa razón, cualquier alarma será más fácilmente ubicable y, sobre todo, mucho más rápida de reconocer.
- Toda la información correspondiente al sistema es presentada de manera mucho más clara e inteligible para el usuario.
- Existe la posibilidad de tener históricos de alarmas y averías, pudiendo actuar de acuerdo a éste y reforzar las zonas más susceptibles de aviso.
- Permite disponer de avisos de mantenimiento, puesto que podremos saber el nivel de suciedad de los detectores o tener un histórico de las averías de los diferentes dispositivos. Será posible, por tanto, adelantarnos a estas incidencias y cambiarlos antes de empezar a sufrir averías o, lo que es peor, un mal funcionamiento o falsas alarmas.
Parece que las ventajas de un sistema de este tipo son claras pero, evidentemente, son extrapolables a otros subsistemas del edificio, tanto en el ámbito de la seguridad (intrusión, accesos, CCTV…) como en el ámbito del control y el confort (HVAC, iluminación, supervisión eléctrica…). Si quisiéramos tener una supervisión similar en todos estos subsistemas, nos veríamos obligados a disponer de 6 o 7 plataformas diferentes con sus consiguientes hardwares (Pcs).
La evolución del mercado en los últimos años se basa en el desarrollo de nuevas plataformas potentes y versátiles que engloben todos estos subsistemas del edificio y permitan tener una supervisión gráfica de alarmas y averías de todos ellos, haciendo posible un control del mantenimiento totalmente unificado y una gestión ágil y rápida de los diferentes eventos y alarmas.
Estas plataformas acaban desembocando en una integración de los diferentes sistemas. El ejemplo más claro reside en los sistemas de CCTV y de incendios. Si desde la misma plataforma somos capaces de obtener imágenes del sistema de vídeo, tendremos la posibilidad de verificar una alarma de incendios rápidamente conectándonos a la cámara correspondiente para ver qué está sucediendo en la zona afectada. Además también podremos encender las luces y saber, mediante el control de accesos, cuanta gente está en la zona del edificio.
La mayoría de las plataformas de gestión técnica del edificio basan todas sus integraciones en protocolos abiertos o estándares, como LON o BacNet, y el transporte de la mayoría de las informaciones se hace a partir de TCP/IP. La convergencia IP afecta también a los sistemas de detección de incendios, que deben ser capaces de transmitir toda la información referente a su sistema a través de este protocolo.

Conclusiones
Como resumen podemos concluir que, en España, la aplicación de nuevas tecnologías en detección de incendios se reduce básicamente a sistemas especiales de detección, como los sistemas de aspiración o el cable sensor, y también a plataformas de supervisión. Éstas deben ser cada vez más abiertas a otros subsistemas y deben poder permitir una reacción muy rápida a los diferentes eventos y una interoperabilidad importante entre los diferentes subsistemas, además de permitir realizar labores de mantenimiento desde un solo punto sin necesidad de una gran formación por parte del operador. Además, las nuevas tendencias en comunicación obligan a los sistemas de detección a tener la posibilidad de comunicar en TCP/IP o bien a ser capaces de transmitir en protocolos estándares de edificio.
