Actualmente, la necesidad de seguridad es algo cada vez más percibido por todos los usuarios de un edificio como un factor clave e incuestionable. El diseño y la gestión de cualquier espacio que recibe la visita de un gran número de personas, lo ha de tener en cuenta.
El objetivo es dotar a la instalación de herramientas para que cualquier intrusión o acceso no permitido sea inmediatamente detectado y poder controlar varios puntos críticos del edificio desde una sola ubicación, minimizando los costes de instalación, personal y mantenimiento.
En un edificio existe una gran variedad de personas, cada una con una actividad diferente. Es por ello que es recomendable la utilización de sistemas integrados, que permitan gestionar y monitorizar el control de accesos, la detección de presencia y la video grabación.
Circuito Cerrado de Televisión (CCTV)
El objetivo en un Circuito Cerrado de Televisión es el de proteger a los usuarios de un edificio y controlar diferentes espacios desde un solo punto. El sistema de CCTV debe ser discreto para no atentar contra la intimidad de las personas pero también debe transmitir la sensación al usuario de que está protegido ante cualquier incidente , puesto que las cámaras permitirían la rápida identificación del agresor o del suceso.
El problema que surge en toda instalación, es la selección del tipo de cámara que se desea utilizar. En un edificio de oficinas, un centro comercial, incluso en un museo es importante tener en cuenta el diseño en el momento de elegir el tipo de cámara que se usará, por este motivo es recomendable el uso de cámaras minidomo y/o compactas. Estas cámaras son pequeñas y tienen un diseño elegante que hacen que no destaquen de forma estrepitosa pero que al mismo tiempo den seguridad, es el hecho de sentirse protegido, ya estando “in situ” o dejando el edificio protegido con un buen sistema de vigilancia.
Un punto destacable es que dichas cámaras pueden tener incorporadas en su carcasa leds Infrarrojos, que hace posible la visión en condiciones de muy baja iluminación, y en algunos casos incluso en la oscuridad casi total. La cantidad de leds y su intensidad suelen permitir una correcta visualización hasta 20-25 metros, lo cual convierte a las minidomos varifocales (la distancia focal recomendada, si no es posible calcularla, es de 2,8 a 12 mm) equipadas con estos sistemas ideales para su ubicación en pasillos.
En cambio, la selección de las cámaras ubicadas en el exterior y en el hall debe ser algo diferente a lo propuesto para las zonas más visibles de la instalación. En estas zonas, se recomienda el uso de cámaras más visibles para que el usuario se sienta más seguro, además de adequirir un papel disuasorio para los posibles agresores.
En cuanto a la monitorización, se recomienda el uso de la red, a poder ser dedicada, para transmitir toda la información captada y almacenada por los DVR y visualizarla a través de monitores conectados a ordenadores, lo cual confiere al sistema de mayor flexibilidad y control de todas las cámaras existentes, al mismo tiempo que permite su integración en otras aplicaciones, como por ejemplo en el control de accesos.
Un buen sistema contra robos e intrusión debe estar dotado de todos aquellos dispositivos que eviten dichas situaciones, que dificulten que sucedan y que den resultados en el momento que ocurran.
Control de Accesos
La gestión de los accesos es clave si queremos controlar el flujo de personal que accede a una instalación. El sistema de control de accesos debe permitir realizar un control de los trabajadores internos y externos del edificio, visitantes, clientes, etc. entendiendo por externos aquellos que ocasionalmente acceden a él durante situaciones varias.
En este tipo de sistemas es importante conocer, en tiempo real, todos los datos que se refieren a los accesos y presencia de ciertas personas en las áreas que se desean controlar. Es por ello que el tipo de instalación y comunicación entre controladores es básico. Se recomienda que los controladores estén comunicados siempre entre sí, para permitir la activación del antipassback, por ejemplo. El antipassback evita, entre otras cosas, que una identificación acceda a dos sitios diferentes y al mismo tiempo.
El trabajar con controladores totalmente distribuidos y comunicados con uno central permite adaptarse a la instalación, ubicando los controladores cerca de las puertas o zonas a controlar o bien agrupados en una misma ubicación.
Un buen sistema de control de accesos debe ser capaz de controlar diferentes tecnologías de identificación, permitiendo trabajar con sistemas de proximidad, lectores de banda magnética, teclados o sistemas biométricos. Cada uno de estos elementos es el que permitirá identificar al individuo que intenta acceder a una zona controlada por el sistema.
Otra de las características que debe aportar un buen sistema de control de acceso es la monitorización de la información en un formato gráfico que permita una fácil visualización.
Aplicado por ejemplo en un hotel y teniendo en cuenta que el control de accesos puede ser utilizado en el acceso a las habitaciones de los huéspedes, en el SPA, en las zonas restringidas de acceso, o para pagar el restaurante y/o el bar, es muy interesante que el sistema pueda ser único y con el uso de una única identificación. Con la aparición del sistema Mifare, en los cuales es posible grabar diferentes tipos de código para poder ser utilizado en diferentes aplicaciones, con una misma identificación, va a ser posible resolver más de una aplicación a la vez.
En el puesto central, se recomienda la integración de los sistemas de CCTV con el de control de accesos. Una buena integración permite grabar y ver a tiempo real una violación en el control de accesos. Además, permite visualizar quién accede a la instalación, comprobando si la persona que accede corresponde con la identificación que presenta ante el lector.
Por último, la tendencia en el mercado es integrar en el mismo servidor de seguridad la visualización del sistema de detección de incendios. Esta característica en el sistema permitirá saber rápidamente si se encuentra alguien en la zona (mediante el control de accesos) o si se trata de una falsa alarma (CCTV) mediante la visión en tiempo real de la zona afectada. De esta forma, se conseguirá un sistema de seguridad integral, adaptado a la instalación, operativo al máximo y que permitirá tener un control efectivo del flujo de personal, visitantes o huéspedes, protegiendolos contra riesgos externos u originados por un incendio.
TAC Building Automation dispone de sistemas que se pueden integrar en cualquier momento con controles de acceso, cerraduras, identificaciones…, lo que no aumenta la rentabilidad de la instalación en concreto. Un sistema de alarmas sugiere lo que se debe hacer en caso de desviación o error, permitiendo responder con rapidez, a menudo, con tanta rapidez que ni los usuarios tienen tiempo de observar ningún cambio.
