Sistemas húmedos de refrigeración: ventajas e inconvenientes

Publicado: 13 de enero de 2014 Categoría: Artículos técnicos

La tecnología de condensación por enfriamiento tiene tres grandes protagonistas: los sistemas húmedos (torre de refrigeración y condensadores evaporativos), sistemas secos (aerocondensadores) y sistemas híbridos. La decisión de instalar uno u otro depende en gran medida de las necesidades de la industria o instalación que se desee refrigerar, los cálculos energéticos son un dato clave que debería guiar la decisión de las ingenierías.

Sistemas húmedos de refrigeración: ventajas e inconvenientes
En este sentido, y hablando en términos generales, para un consumo energético, las torres de refrigeración disipan aproximadamente cuatro veces más calor que los sistemas secos y el doble que los sistemas híbridos. En este aspecto, la ventaja de las torres de refrigeración y condensadores evaporativos es clara. Un estudio realizado por el ICAEN, Institut Català d´Energia, establece que “la evolución de las curvas de rendimiento energético indican que, en cualquier potencia, los sistemas energéticamente más eficientes son los sistemas húmedos, seguidos de los híbridos”.

Otras ventajas de las torres de refrigeración y condensadores evaporativos son que el espacio ocupado por los sistemas húmedos es siempre inferior al de otras tecnologías y, además, la torre de refrigeración es el equipo más silencioso, “con un 9% menos de presión sonora que los adiabáticos y un 7% menos que los sistemas secos, mientras que los híbridos son los equipos que emiten más ruido”, indica el mismo informe.

Si esto es así, ¿cómo se explica el descenso en las ventas de sistemas de refrigeración húmedos? El motivo es que los sistemas húmedos de refrigeración forman parte, junto con los sistemas de agua caliente sanitarios, los spas, las piscinas, las fuentes públicas y los vaporizadores, entre otros, de los equipos de riesgo susceptibles de contaminación biológica a través de la conocida bacterialegionella pneumophila, que puede causar neumonía a personas inmunodeficientes.

La acumulación de agua y su temperatura pueden crear las condiciones necesarias para que la bacteria prolifere, si es que no se controlan los parámetros fisioquímicos indicativos de la capacidad del medio para propiciar su proliferación. De este modo, los sistemas húmedos son los únicos que necesitan un consumo continuo de productos biocidas para controlar los parámetros químicos adecuados para su funcionamiento y para contener el riesgo biológico. Dicho esto, también es preciso subrayar que, con un adecuado tratamiento, el riesgo de legionela es inexistente y, además, el diseño de las torres de refrigeración ha evolucionado con la incorporación de elementos, como separadores de gotas, que minimizan el riesgo ante un posible contagio.

También hay que mencionar que los sistemas húmedos utilizan aproximadamente un 40% más de agua que los sistemas híbridos, mientras que los secos no utilizan este elemento. Aunque el porcentaje puede parecer alto, no lo es tanto si pensamos que el 90% del agua que se usa en las torres de refrigeración recircula en las mismas con unas pérdidas muy leves. Esto, unido a que estos sistemas necesitan menos energía para funcionar, supone, a fin de cuentas, que consumen menos agua en origen, es decir, en la producción de energía eléctrica, que los otros sistemas.

La legionela, el problema que ha situado a las torres de refrigeración en la lista de “sistemas malditos” de ciertos legisladores, es fácilmente controlable con un adecuado tratamiento del agua y es éste un compromiso que cada vez con mayor firmeza mantienen tanto los propietarios como los profesionales del mantenimiento. Frente a esto, la alta eficiencia energética de las torres de refrigeración es un argumento irrefutable dentro de los parámetros comparativos.

Por lo tanto, no encontramos razones técnicas que justifiquen el rechazo a los sistemas de refrigeración húmedos. La propia sociedad es quien resulta más beneficiada por unos equipos que contribuyen poderosamente a reducir el consumo energético. Si bien los fabricantes atenderán a la demanda del mercado en cuanto al tipo de equipos que se ofrezcan, desde AEFYT, pensamos que es el momento de hacer una reflexión profunda sobre el futuro de la refrigeración evaporativa ya que su eliminación puede acarrear graves deficiencias de tipo energético a la industria.

El parque global de sistemas húmedos de refrigeración (torres de refrigeración y condensadores evaporativos) ha disminuido en España en los últimos años a favor de otras tecnologías, como los aerorefrigeradores. Este hecho supone un incremento bastante importante en el consumo energético de la industria. En el presente artículo vamos a analizar las razones de esta deriva de la industria, así como las ventajas e inconvenientes de los diferentes sistemas.


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