Publicado: 2 de marzo de 2015
Categoría: Artículos técnicos
Teniendo en cuenta que las leyes físicas son universales no deja de sorprender que la disparidad de normativas nos lleve a situaciones difíciles de entender cuando nos encontramos valores muy diferentes de intensidades admisibles para los mismos cables en las mismas condiciones.
En algún artículo anterior ya se ha reflexionado sobre los estándares de resistividad térmica del terreno que curiosamente son en la actualidad distintos para instalaciones subterráneas de BT en general (2,5 K·m/W), redes de distribución subterráneas de
BT (1 K·m/W) y para redes subterráneas de MT (1,5 K·m/W). Nos centraremos en la BT y estudiaremos los valores de intensidad admisible fijando la resistividad térmica del terreno a 1 K·m/W para demostrar que lo que en teoría deberían ser valores por lo menos similares llegan a ser sorprendentemente dispares.
La ITC-BT 07 del REBT (redes de distribución para BT) en su tabla número 4 recoge los valores de la norma UNE 20435 para cables con conductor de aluminio de 0,6/1 kV en instalación directamente enterrada. 

Tomemos como referencia las siguientes condiciones de instalación:
- Tres cables de 1x240 mm2 tipo Al Voltalene Flamex (S) (AL XZ1 (S)) a tresbolillo directamente enterrados
- Profundidad de enterramiento: 70 cm
- Temperatura del terreno: 25 oC
- Resistividad térmica del terreno: 1 K·m/W
En esta tabla y para las condiciones citadas el cable unipolar tipo Al Voltalene Flamex (S), (AL XZ1 (S)) de 1x240 mm2 vemos que soporta 430 A.
La norma UNE 20460-5-523:2004 recoge las intensidades admisibles para instalaciones de BT que no sean redes de distribución. El sistema D corresponde a instalaciones enterradas. Y para el mismo cable de 1x240 mm2 en la misma disposición encontramos en la tabla A.52-2 bis que la intensidad máxima admisible es de 261 A.
Cuando echamos un vistazo a las condiciones en que se da ese valor, vemos que también se trata de 25 oC de temperatura ambiente y 70 cm de profundidad de instalación pero la resistividad térmica es de 2,5 K·m/W, por lo tanto al ser mayor la resistividad parece lógico que la intensidad máxima admisible sea menor. Procede corregir el valor a la resistividad de 1 K·m/W.
Vemos que en la tabla 52-D3 de la citada norma el coeficiente a emplear es 1,18:

430 A/308 A = 1,4 ¡la intensidad admisible en las mismas condiciones es un 40% mayor según UNE 20435 que según UNE 20460-5-523!
La norma UNE 211435 sustituyó a la UNE 20435 (cuyas tablas están expresamente recogidas en la ITC-BT 07 del REBT y por tanto en vigor para las redes subterráneas de distribución).
En la tabla A.1 de la norma UNE 211435 encontramos que el cable que nos ocupa (Al Voltalene Flamex 1x240 mm2) soportaría 340 A. Si bien es para terrenos de resistividad térmica 1,5 K·m/W. Tomamos el factor de conversión de la tabla A.6 que curiosamente es también 1,18, para pasar de 1,5 K·m/W a 1 K·m/W (según UNE 211435). Es el mismo coeficiente que para pasar de 2,5 K·m/W a 1 K·m/W según la UNE 20460-5-523.

Este nuevo valor es algo más comparable a los 430 A de la UNE 20435.
Igualmente ocurre si hacemos el cálculo según la norma UNE 21144 ya que la intensidad admisible resultante es de 408 A.

- Terna de cables Al Voltalene Flamex (S) a tresbolillo directamente enterrada
- Profundidad de instalación: 70 cm
- Resistividad térmica del terreno: 1 K·m/W
- Temperatura del terreno: 25 oC
Conclusiones
La norma UNE 20460-5-523 iguala las intensidades admisibles entre las instalaciones directamente enterradas y enterradas bajo tubo lo que rebaja significativamente los valores de intensidad admisible de partida, esto unido a los coeficientes de corrección asignados para resistividad térmica mejorada respecto al estándar de 2,5 K·m/W nos resultan intensidades comparativamente bajas.
No tenemos otra opción cuando de instalaciones subterráneas para BT que no sean redes de distribución se trata pero no debemos olvidar que descargar los cables no tiene por qué ser negativo, no es precisamente un mal negocio ya que se produce un significativo ahorro energético al reducir las pérdidas en las líneas. Cumplimos lo que refleja la reglamentación y ahorramos energía y por tanto en la factura eléctrica.