La domótica no es un invento de los últimos tiempos, existe desde los años 80 (El primer programa que utilizó la domótica fue Save - 1984), y se ha desarrollado gradualmente a medida que la adaptación tecnológica ha ido asentándose en la sociedad. Al comienzo, la demanda de esta tecnología estaba enfocada en el ahorro energético, lo que se traducía en ahorro económico, buscando siempre el mínimo nivel de actuación con los controles de climatización e iluminación.
Tras lo cual, se alcanzó la era de la experiencia, y esta tecnología centró sus esfuerzos en mejorar considerablemente lo que se conoce como el Customer Experience al que estaban habituados los clientes, aumentando con ello la posibilidad de incrementar el ingreso unitario.
Actualmente, el Covid19 ha logrado acelerar el proceso adaptativo de este tipo de tecnologías, dadas las muchas ventajas que proporcionan en la situación actual. Entre ellas, y posiblemente la razón que mayor peso posee, destaca lo que se entiende por “Contactless”. Reducir las probabilidades de contagio se ha vuelto una premisa esencial para cualquier empresa, y para ello, la domótica se ha convertido en uno de los mejores aliados que se puede tener en los tiempos que corren.
A partir de este punto, es inevitable pensar en su evolución a corto y medio plazo. Estamos viviendo una carrera tecnológica acelerada, en los próximos años seremos partícipes de grandes innovaciones que permitirán asentar de manera definitiva la domótica y todo lo que esta tecnología conlleva. Si hay algo que está claro es que el futuro de la domótica viene de la mano de los smartphones, la automatización centralizada en Mobile será el eje conductor de los avances en el campo de las Smart Homes y Smart Hotels.
Grado de implantación de esa tecnología actualmente
Los conocimientos existen. Son una realidad al alcance de cualquier interesado. Aunque la domótica parezca un concepto futurista, cada vez son más las personas, y empresas, que descubren que a día de hoy pueden aprovechar los beneficios que esta tecnología aporta. Es por ello, que a medida que pasa el tiempo es más común experimentar esta tecnología en lugares cotidianos, ya sean hoteles, viviendas u otro tipo de edificios. Nos encantaría decir “Bienvenidos a la era de la Domótica”, pero la realidad es que esta era comenzó hace unos años, pero pocos se dieron cuenta. Ahora es una completa y absoluta realidad, un hecho indiscutible que debe ser tenido en cuenta para ir acorde a la tendencia tecnológica del mercado.
Cada vez es más común encontrar hoteles que ya cuentan con pantallas táctiles y controles de acceso vinculados al smartphone, pulsadores capacitivos, sensores de detección de movimiento, e incluso videoporteros. Estos hoteleros han comprendido que este tipo de dispositivos no sólo suponen un ahorro energético y económico, sino que además aminoran las probabilidades de contagio gracias a que están enmarcados dentro de lo que se entiende por tecnología Contactless.
Ventajas que ya reporta su implantación a empresas y empleados
Actualmente, si enfocamos la perspectiva en las empresas y empleados, hay una gran cantidad de ventajas tangibles, pero para comprenderlas hay que conocer algunos de los productos más populares del momento, todos ellos compartimentados en lo que se conoce como la “digitalización del guest journey”.
Uno de los ejemplos más populares de la tecnología Contactless aplicada a la domótica, es el uso de aplicaciones de smartphones para controlar la iluminación, la temperatura y las persianas, entre otros aspectos. Al eliminar las interacciones con interruptores de luz y termostatos, y al ser accesible a través de dispositivos privados, esta tecnología permite a los usuarios cambiar su entorno o acceder a los datos sin ningún contacto externo. Por poner un ejemplo práctico enfocado al sector de los hoteles, podemos hablar de cómo la tecnología de Zennio permite a los huéspedes del hotel interactuar directamente con su habitación y ponerla totalmente a su gusto desde su propio dispositivo iOS o Android a través de la aplicación gratuita Z GUEST. La aplicación permite al cliente regular y gestionar todo aquello preparado para ser controlado (aromas, iluminación, clima, cerramientos, audio, etc…), con el fin de generar un ambiente personalizado en la habitación y evitar contactos innecesarios.
Por otro lado, la iluminación activada por movimiento elimina tanto el contacto innecesario como el esfuerzo de encontrar y encender el interruptor de luz. Al eliminar un importante punto de contacto compartido se reduce el potencial de propagación de gérmenes y enfermedades. Si este aspecto se combina con su papel en el ahorro energético, la iluminación activada por sensores de movimiento puede convertirse en una tecnología fundamental a corto plazo. Zennio pone en la mesa la solución a esta enrevesada cuestión gracias a sus detectores de presencia con sensor de luminosidad. Estos dispositivos permiten detectar si los huéspedes están en zonas comunes o en la habitación, en cuyo caso activa una de las escenas configuradas, pero si se da la situación contraria, al cabo de unos pocos segundos apaga por completo las luces, permitiendo al hotel generar una mejora en la experiencia del cliente, a la par que un ahorro energético, lo que se traduce en un ahorro económico, siempre teniendo en cuenta que este método, además, no necesita contacto alguno con ningún dispositivo o pulsador.
Por último, ¿y si pudiéramos acceder a la puerta de nuestra habitación sin necesidad de llave? ¿Y si pudiéramos gestionar todo desde el bluetooth de nuestro smartphone? Es obvio que se podría reducir considerablemente cualquier riesgo de contagio. Zennio tiene una solución tecnológica que permite al huésped llevar consigo su “llave digital” directamente vinculada a su smartphone. El IDAC y el IWAC Display, los dos controles de acceso para hoteles, identifican a los huéspedes y les permite (en función de sus permisos) acceder a las habitaciones o zonas comunes a través de la tecnología Bluetooth, mejorando así tanto la seguridad, la prevención de riesgos de infección, por ser tecnología Contactless, así como la experiencia del cliente.