Una de las propiedades particulares de la electricidad es que varias de sus características dependen a la vez del productor/distribuidor, de los fabricantes de equipos y del usuario. El número importante de protagonistas y la utilización de terminología y definiciones a veces aproximadas, explican la complejidad del tema tratado.
La calidad de la energía está convirtiéndose en un tema estratégico para las compañías eléctricas, el personal de mantenimiento, explotación o gestión de entornos terciarios o industriales, y los constructores de equipos, esencialmente por las siguientes razones:
La necesidad económica por parte de las empresas de aumentar la competitividad.
La generalización del uso de equipos sensibles a las perturbaciones.
La liberalización del mercado eléctrico. En efecto, actualmente las redes de baja tensión se encuentran muy contaminadas y sometidas a múltiples agresiones que pueden conllevar un funcionamiento defectuoso e incluso el deterioro de componentes eléctricos y receptores sensibles como los aparatos electrónicos. 
En un contexto de gran competitividad es indispensable para la empresa reducir los costes relativos a la pérdida de la continuidad de servicio y a la falta de calidad, así como los relativos al dimensionamiento excesivo de las instalaciones y a las facturas energéticas. Por consiguiente, los profesionales de la electricidad necesitan cada vez más optimizar el funcionamiento de sus instalaciones eléctricas.
Al mismo tiempo, la liberalización del mercado de la energía modifica sensiblemente las reglas del juego. Con la apertura a la competencia de la producción de la electricidad, la producción descentralizada y la posibilidad para los grandes consumidores de elegir a su proveedor, la calidad de la energía eléctrica es ahora un factor diferencial y su garantía se convierte en un criterio importante para la elección del proveedor de energía. Disponer de una calidad adaptada a las necesidades es, por tanto, uno de los objetivos del personal de explotación, mantenimiento y gestión de los emplazamientos terciarios e industriales. Para ello, los sistemas de medida facilitan el diagnóstico de las instalaciones. Asociados a herramientas de software complementarias que llevan a cabo el control y la supervisión permanente de las instalaciones, garantizan el correcto funcionamiento de los procesos y una gestión adecuada de la energía, dos factores que dependen de la calidad de la energía eléctrica y que resultan indispensables para incrementar la productividad.
La gestión de la energía eléctrica 
La gestión de la energía eléctrica se basa en la premisa de que no se puede gestionar aquello que no se puede examinar. Los costes eléctricos tradicionales, como la factura de la compañía y la aparamenta eléctrica, son los más visibles y aparentemente fáciles de gestionar. Los costes ocultos, como los cortes de suministro y la calidad de la energía son más difíciles de medir y por tanto de gestionar. El programa de gestión de la energía (PGE) ayuda a examinar estos costes para luego trabajar en su evaluación y corrección. Mediante una toma de datos continua, se podrán ampliar los conocimientos y experimentar con la potencia como desee. A medida que se llevan a cabo ahorros en los costes eléctricos, el programa se hace más necesario y pasa a formar parte de la rutina diaria. 
Los costes de la energía eléctrica
Un análisis inteligente de la información energética previene los problemas en el sistema eléctrico y disminuye costes.
Una primera aproximación puede dar a entender que cuando hablamos del coste de la energía eléctrica total estamos hablando únicamente del coste de la energía. Pero en realidad, el concepto de dicho coste va mucho más allá.
Efectivamente, en dicho término está incluido lo que entendemos por coste de la energía: el usuario puede negociar un contrato con la compañía suministradora en función de una estimación de la demanda y definiendo un calendario energético con diferentes períodos y diferentes precios del kW-h. Es decir, son los costes relacionados con:
· Gestión de la Energía
· Control de la Demanda
· Negociación del Contrato
· Alternar fuentes de energía (compañía, cogeneración,...)
Otro coste que está relacionado con el coste de la energía eléctrica total y que hay que saber ponderar adecuadamente, es el coste de la distribución de potencia, ya que está directamente relacionado con la gestión de los equipos y la productividad de la instalación eléctrica. No es más que conocer y saber imputar adecuadamente el coste que conlleva la explotación de la instalación eléctrica por el mero hecho de existir: mantenimiento preventivo, mantenimiento productivo, futuras ampliaciones, etc. Es decir, hay que tener en cuenta:
La baja calidad reduce la vida de los equipos
Oportunidades de mejorar la eficiencia
Justificar las inversiones en equipos
Mantenimiento productivo
Otro coste que hay que tener en cuenta, y mucho, en el término del coste total es el de la no continuidad del suministro eléctrico, o lo que es lo mismo, la fiabilidad del suministro eléctrico. Hay que saber cuantificar las pérdidas originadas en el caso de que una sobretensión haya provocado la avería de una máquina y, en consecuencia, la línea de producción X se haya visto afectada. Es decir, para conocer los costes de la no disponibilidad debemos considerar:
Puntas de tensión
Interrupciones
Huecos
Protecciones adecuadas.
El análisis y el control de la energía reducen los costes globales:
1. Optimización de los costes energéticos
Análisis de tarifas
Proyectos de cogeneración
Gestión del consumo
Conservación de la energía
Asignación de costes
Optimización de la climatización
Rendimiento energético de motores
Electricidad o combustibles fósiles
2. Disminución de los efectos de cortes, continuidad de servicio
Calidad de energía
Subtensiones momentáneas
Distorsión de armónicos
Huecos de tensión
Cortes momentáneos
Puesta a tierra
Potencia crítica y de emergencia
Sistema SAI
Desequilibrio de tensiones
Transitorios
3. Maximizar las inversiones en la instalación
Distorsión de armónicos
Sobrecarga de la instalación
Calentamiento de los transformadores
Sobrecarga de los transformadores
Capacidad de los conductores
Flujo de cargas
Coordinación de las protecciones
Filtros de armónicos
Corrección del factor de potencia
Transformadores no lineales
Hacer inventario y establecer la línea a seguir El primer paso en el proceso de gestión de la energía es empezar a conocer los costes ocultos en la instalación. En este primer paso se debe hacer lo siguiente:
Inspeccionar y catalogar el equipo eléctrico según su antigüedad y sus condiciones. Intentar evaluar el equipo en una escala del 1 al 6, haciéndolo de forma sencilla, pero intentando identificar la debilidad potencial de la instalación.
Catalogar, poner al día y organizar los esquemas eléctricos. ¿Cuánto tiempo se desperdicia intentando encontrar los esquemas, o averiguando qué circuitos se han modificado sin ninguna documentación?
Poner al día las placas de los equipos y establecer rutinas de mantenimiento para los equipos críticos. Mantener los programas de mantenimiento a mano y disponibles para consultas, y establecer un delicado sistema para llevar el mantenimiento al día. Existen programas para hacer esto, aunque también puede hacerse mediante un programa propio.
Realizar un estudio analítico, durante un mes, de los circuitos de la instalación. Estos pasos pueden parecer una pérdida de tiempo, pero es absolutamente necesario para iniciar los conocimientos sobre la instalación y establecer una línea a seguir. Aunque no se tenga el personal adecuado ni la experiencia para llevarlo a cabo, el dinero gastado en contratar los servicios de una ingeniería cualificada, será dinero bien empleado. Veamos los siguientes pasos del proceso para comprender las formas de mejorar la instalación.
Instalar las herramientas correctas
Un programa efectivo de gestión es la instalación permanente de un sistema de análisis y supervisión de energía, potente y de fácil uso. A menos que se sea muy afortunado, la próxima anomalía de la instalación tendrá lugar cuando no esté inspeccionando ni tomando datos, por lo que se habrá perdido una magnífica ocasión de mejorar la instalación. Además, si no se cuenta con una “red” para recoger la información en una base de datos, no es probable que la próxima vez que se tenga un problema, se halle con un bolígrafo y un papel en mano para anotar las lecturas.
La clave para mejorar, está en la habilidad para registrar los fenómenos electromagnéticos que puedan causar problemas en la instalación. Por tanto, se necesita un sistema permanente que capture automáticamente estos fenómenos. También se debe incluir un programa de fácil uso, para el análisis instantáneo, con un sistema de comunicaciones avanzado y una capacidad para trabajar en red, con el fin de compartir la información con varios departamentos. Es importante que sea preciso y que pueda registrar armónicos y formas de onda.
A partir del primer paso detallado anteriormente, ya se debe tener una buena idea de cuales son los “puntos problemáticos” y las áreas donde puede ser conveniente un análisis permanente. Se debe asegurar la toma de medidas en la acometida de servicio de la compañía, en los generadores de emergencia, en las líneas de suministro y en las cargas críticas. A parte de estos, no hay más límite a la cantidad de puntos de medida, que la habilidad para “digerir” toda la información. Esto es en lo que hay que fijarse a la hora de elegir un programa de análisis de la energía, capaz de comunicarse, que proporcione información excepcional y tablas útiles de las que seleccionar datos para convertirlos en información útil. 
Los requisitos mínimos exigibles, de un sistema de análisis y supervisión eléctrica, son:
Precisión de medida: Buscar lecturas reales de valores eficaces y una precisión mejor al 0,25% en las lecturas de energía. Recordar que un 2% de error en una factura de 600.000 €, son 12.000 €. Asegurarse además de que el factor de potencia no afecta a la precisión del sistema, y buscar un medidor que no necesite ser calibrado. 
Información de la calidad de la energía: Se necesitará un sistema que pueda mostrar formas de onda. Si las formas de onda de la tensión y la intensidad son tomadas simultáneamente, el sistema podrá comparar y analizar los armónicos.
Comunicaciones: Asegurarse también de que la red de comunicaciones a la que se conectarán los medidores, es robusta y capaz de soportar las peores condiciones ambientales. La velocidad y el número de dispositivos conectados no debe ser una limitación. Además, hay que verificar que tanto el “software” como el “hardware”, soportan redes de alto nivel y múltiples usuarios.
“Software”: El paquete informático debe ser fácil de reconfigurar y debe poder ser utilizado por diversos usuarios. Además debe funcionar con los sistemas operativos más populares, y debe incluir un año de garantía y soporte telefónico directo del vendedor.
Registro de datos: Esta es una de las funciones más utilizadas en un sistema de análisis y supervisión, por tanto habrá que examinar cuidadosamente como se lleva a cabo. El sistema debe proporcionar una combinación entre memoria no volátil (en el dispositivo) y memoria del programa, para informes y dibujos automatizados. También habrá que exigir un sistema que permita registrar formas de onda y datos de la instalación, en el momento en que tiene lugar un suceso.
Tendencias: La habilidad de mostrar dibujos y datos en tiempo real es extremadamente útil a la hora de resolver problemas o planificar reformas.
Flexibilidad: El sistema necesitará crecer y cambiar, a medida que lo haga la instalación. Rechazar programas que requieran una habilidad especial para ser programados.
Alarmas y claves de acceso: Existen varias opciones al respecto, pero es necesaria, como mínimo, una clave de protección, si se trabaja en red, una notificación automática de alarma, un registro separado de alarmas y la posibilidad de notificación de alarma mediante fax, e-mail, etc.
Fenómenos de No Calidad
Las perturbaciones electromagnéticas susceptibles de perturbar el buen funcionamiento de los equipos y los procedimientos industriales son en general ordenadas en varias clases pertenecientes a las perturbaciones conducidas y radiadas:
Baja frecuencia (< 9 KHz)
Alta frecuencia (> 9 KHz)
Descargas electrostáticas
La medida de la Calidad de la Energía Eléctrica consiste habitualmente en caracterizar las perturbaciones electromagnéticas conducidas a baja frecuencia:
Huecos y cortes de tensión
Armónicos e interarmónicos
Sobretensiones temporales
Picos de tensión
Sobretensiones transitorias
Fluctuaciones de tensión
Desequilibrios de tensión
Variaciones de la frecuencia de alimentación
Tensión continua en las redes alternas
Tensión de señalización
En general, no es necesario medir la totalidad de estas perturbaciones.
Pueden estar agrupadas en cuatro categorías según que afecten a la amplitud, a la forma de onda, a la frecuencia o a la simetría de la tensión. Varias de estas características se modifican simultáneamente por una misma perturbación. 
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Riesgos asociados a los diferentes segmentos del mercado
A continuación se muestran varias tablas en las que se hace un resumen de qué riesgos y que importancia tienen los mismos en los diferentes segmentos del mercado: 


Normativa
Real Decreto 1955/2000 de 1 de Diciembre En este Real Decreto se define la calidad de servicio como el conjunto de características, técnicas y comerciales, inherentes al suministro eléctrico exigibles por los sujetos, consumidores y por los órganos competentes de la Administración.
La calidad de servicio viene configurada por:
Continuidad de suministro, relativa al número y duración de las interrupciones de suministro
Calidad de producto, relativa a las características de la onda de tensión.
Calidad en la atención y relación con el cliente, relativa al conjunto de actuaciones de información, asesoramiento, contratación, comunicación y reclamación.
Continuidad de suministro
La continuidad de suministro viene determinada por:
El tiempo de interrupción: Igual al tiempo transcurrido desde que la misma se inicia hasta que finaliza, medido en horas. El tiempo de interrupción total será la suma de todos los tiempos de interrupción durante un plazo determinado.
El número de interrupciones: El número de interrupciones total, será la suma de todas las interrupciones habidas durante un plazo determinado.
Las interrupciones pueden ser imprevistas o programadas para permitir la ejecución de trabajos programados para permitir la ejecución de trabajos programados en la red, en cuyo caso los consumidores deberán ser informados de antemano por la empresa distribuidora.

El número y la duración de las interrupciones programadas deberá tenerse en cuenta a efectos de cálculo del TIEPI y NIEPI total.
Marco económico-legal
Debe establecerse un procedimiento homogéneo y auditable para medida y control de la continuidad de suministro. (Aprobado el 22/03/2002).
La distribuidora debe implantar un sistema de registro de incidencias para sus clientes.
El cliente puede instalar, a su costa, un aparato de registro debidamente precintado previo acuerdo con la distribuidora.
Calidad del producto
La calidad del producto hace referencia al conjunto de características de la onda de tensión.
Para la determinación de los aspectos de la calidad de producto se seguirán los criterios establecidos en la Norma UNE-EN 50.160 (Características de la tensión suministrada por las redes generales de distribución) o norma que la sustituya y las Instrucciones Técnicas Complementarias que se dicten por el Ministerio de Economía, previo informe de la Comisión Nacional de Energía.
Marco económico-legal
Debe establecerse un procedimiento homogéneo y auditable para la medida y control de la calidad de producto. Propuesta elaborada pendiente de aprobación.
Se determina en este procedimiento que los equipos de medida de calidad deben cumplir la norma CEI 61000-4-30.
No se determinan:
o Los límites de calidad de producto
o Las penalizaciones por incumplimiento
Calidad de la atención al consumidor
Las empresas distribuidoras deberán elaborar anualmente información detallada de los valores de calidad:
o Sobre los índices de calidad de cada zona: TIEPI, Percentil 80 del TIEPI y NIEPI.
o Sobre la calidad del producto: UNE-EN 50160
Las comercializadoras tendrán derecho a que les sea facilitada por los distribuidores la información de la calidad correspondiente a sus clientes.
Esta información también deberá ser facilitada a los consumidores.
Las empresas distribuidoras elaborarán anualmente información detallada sobre calidad y relación con el cliente.
Esta información será enviada al Ministerio de Economía, quien la comunicará a la Comisión Nacional de Energía.
Para la elaboración de esta información, las empresas deberán disponer de un procedimiento de medida y control de la continuidad del suministro y calidad del producto, homogéneo para todas las empresas y auditable.