Consumir energía es sinónimo de actividad, de transformación y de progreso, siempre que ese consumo esté ajustado a nuestras necesidades y trate de aprovechar al máximo las posibilidades contenidas en la energía. La mejora de las condiciones de vida de los hombres o de su nivel de bienestar ha exigido siempre disponer de un excedente de energía que pudiese ser consumido. El consumo de energía, también en el hogar, es por tanto sinónimo de progreso, de aumento de la infraestructura, los bienes y servicios disponibles y de la satisfacción de las necesidades.
Un principio esencial para el ahorro de energía consiste en conocer cómo funcionan los equipos y aparatos en el hogar, los diferentes tipos de energía que consumen y el distinto aprovechamiento que podemos obtener de ellos para utilizar la energía con la mayor eficiencia.
Instalación eléctrica
Una instalación en mal estado gasta más energía y daña los aparatos. Una instalación en buen estado significa seguridad, ahorro de energía y reducción de gastos.
Se recomienda para el ahorro energético: Nunca conectar varios aparatos en un mismo contacto ya que se produce sobrecarga en la instalación. Comprobar con frecuencia que en la instalación no existan cortocircuitos o fugas eléctricas: desconectar el interruptor general y todos los aparatos eléctricos y verificar que el disco del medidor no siga girando. Si continúa girando, es necesario revisar la instalación. Una fuga de corriente es una fuga de dinero.
En caso de corto circuito, desconectar inmediatamente el aparato que lo causó y todos los demás aparatos eléctricos y poner en apagado (off o cero) todos los apagadores de las lámparas. Si la instalación tiene interruptor automático, restituir la corriente colocando el interruptor en posición de encendido (on o uno); si en vez de interruptor tiene una caja de fusibles, bajar el interruptor general y cambie el fusible fundido.
Si se tienen diferentes circuitos en casa, conviene desconectarlos en períodos de vacaciones. Es preferible usar tubos y lámparas compactas fluorescentes (CF) en lugar de focos incandescentes. Aunque el costo inicial de estas lámparas es más elevado, a la larga resultan más económicas; su duración aproximada es 10 veces mayor y consumen 4 veces menos energía. Una lámpara CF o tubo de 32 watts produce la misma cantidad de luz que un foco de 75 watts.
Eficiencia Energética de los electrodomésticosMantener en buen estado los aparatos electrodomésticos y usarlos adecuadamente contribuye al ahorro de energía y la reducción de gastos, para ello se debe de:
- Apagar los aparatos eléctricos y desconectar los que no tienen interruptor cuando no se estén utilizando. Esto incluye los reguladores de voltaje.
- Apagar los aparatos que producen calor antes de terminar de usarlos --plancha, tubos o pinzas para el cabello, parrillas, ollas eléctricas, calefactores-- para aprovechar el calor acumulado.
- Utilizar todos los aparatos eléctricos de acuerdo con las recomendaciones de uso, mantenimiento y seguridad que aconseja el fabricante.
- Revisar cuidadosamente los aparatos que al conectarse producen chispas o calientan el cable.
Desde 1994 todos los fabricantes han de identificar cada electrodoméstico con un nivel de eficiencia que irá desde la A “máxima eficiencia” a la G “mínima eficiencia”. En estas etiquetas, además de aparecer la letra de cada electrodoméstico se les adjunta más información, como el consumo energético en Kw/h.
Diversos estudios han demostrado que la diferencia de precio entre un aparato de la clase A y otro de la C se amortigua en 5 años, gracias al ahorro energético.
Aire acondicionado
Desconectar el aire acondicionado al salir de la habitación.
- Llevar a cabo una limpieza general del equipo, quitarle todo el polvo y el moho. Pintar la unidad para evitar su oxidación, si es necesario.
- Revisar periódicamente si la unidad necesita gas refrigerante.
- Cuidar que el motor, los alambrados y el termostato funcionen correctamente.
- Dar mantenimiento a todo el equipo cada año. Está comprobado que los aparatos de aire acondicionado que tienen 2 años o más sin mantenimiento consumen el doble de energía.
- Al comprar un equipo de aire acondicionado, verificar que tenga la capacidad necesaria y nunca superior a la que se requiera.
Los aislamientos térmicos
Las comodidades que generan la calefacción y el aire acondicionado nos permiten que la vida sea agradable en el hogar. Además con los aislamientos térmicos ahorramos energía y reducimos gastos.
El aislamiento térmico permite ahorrar hasta 50% de la energía que se utiliza para la calefacción o el aire acondicionado. Para lograrlo, se puede realizar lo siguiente:
- Mantener las puertas y ventanas cerradas. Abrirlas sólo cuando sea indispensable renovar el aire: el mejor momento para renovarlo es cuando el aire exterior está fresco.
- Tapar y sellar todo tipo de hendiduras para asegurar que el aire acondicionado quede perfectamente aislado (cambiar vidrios rotos, sellar orificios por los cuales pueda escaparse el aire). Lograr un óptimo aislamiento térmico permite protegerse mejor del frío en la temporada invernal.
- Revisar que todos los conductos estén debidamente aislados si el aire acondicionado es integral. Aislar la pared; esto generalmente requerirá 2/3 del espesor que se aplique al techo.
Las innovaciones tecnológicas ofrecen alternativas más económicas para lograr el ahorro de energía y la reducción de gastos.
Por ejemplo, usar baterías recargables. Además de facilitar el ahorro económico, contaminan menos: Una batería recargable sustituye aproximadamente a 100 desechables.
Utilizar aparatos tales como calculadoras, relojes y otros, que funcionen con energía solar. Formas de verificar el consumo de energía eléctrica Conviene que se verifique periódicamente el consumo de energía eléctrica y comprobar los ahorros alcanzados.
El medidor de energía eléctrica es un aparato muy confiable, ya que registra la cantidad de kilowatts-hora que se consumen en el hogar. (Un kilowatt-hora es la energía que consumen 10 focos de 100 watts durante una hora).
El medidor tiene 4 carátulas que, de izquierda a derecha, representan millares, centenas, decenas y unidades. Cuando se lleva a cabo la lectura, debe tomarse el menor de los números entre los cuales se encuentre la aguja. Por ejemplo, el medidor de la ilustración indica que la lectura es de 1532 kilowatts-hora.
El consumo en kilowatts-hora es el resultado de la diferencia entre la lectura que se realiza al inicio de un período y la que se realiza al final del mismo. Las cifras de estas lecturas aparecen en el recibo de luz como lectura actual y lectura anterior.