La jornada internacional OPV Workshop: A new technology to market celebrada el pasado mes de octubre en Barcelona ha servido para dar a conocer los últimos desarrollos tecnológicos en el ámbito de las células solares orgánicas. Esta tipología de placas fotovoltaicas mejoran la eficiencia energética de los edificios.
Las células fotovoltaicas orgánicas (OPV) son materiales que se caracterizan por su ligereza, adaptabilidad a diferentes tipos de superficies y, muy especialmente, por su transparencia. Este último elemento resulta más atractivo para su instalación en ventanas, fachadas de vidrio y otros elementos arquitectónicos que facilitan la entrada de luz en edificios ya que, a diferencia de las células opacas actuales, además de captar la energía solar, permiten el paso de la luz en el interior con transparencia uniforme.
Uno de los proyectos presentados fue Solprocel, liderado por Jordi Martorell, profesor e investigador de nanoestructuras fotovoltaicas orgánicas del Instituto de Ciencias Fotónicas.
El objetivo cuantificable de Solprocel es la obtención de los materiales necesarios para el procesado total de una solución de alto rendimiento transparente (30% de luminosidad) células de OPV y elevar la eficiencia de este tipo de células del 5,6% al 9%. Este valor aumenta hasta el 12% de eficiencia para la correspondiente célula opaca.
Una de las principales aplicaciones consideradas para la explotación de la tecnología semitransparente de Solprocel está en los Building Integrated Photovoltaics (BIPV). Tales módulos transparentes OPV se pueden instalar en las fachadas de los edificios nuevos o en rehabilitaciones.
Para lograr una tecnología fotovoltaica semitransparente en el marco 4,0-2 los principales retos para Solprocel son aumentar la eficiencia y la estabilidad de las OPV semitransparentes, garantizando al mismo tiempo los métodos de producción a bajo coste.