Hasta hace unos años solo se instalaban sistemas de seguridad en lugares concretos, parta preservar de robos , atracos o incendios. Hoy en día se utilizan en hogares, pequeños negocios, fábricas, además de lugares de alto riesgo, como bancos y joyerías.
Los sistemas de seguridad no sólo sirven para proteger a los bienes e inmuebles, protegen a las personas, ahorran tiempo y dinero y en los procesos domésticos e industriales su uso está totalmente generalizado.
Son ejemplos, por lo tanto, de su aplicación:
- Seguridad en la vivienda.
- Seguridad en los establecimientos.
- Seguridad en las cárceles, centrales nucleares, etc.
- Seguridad activa contra incendios.
- Control de niveles de líquidos.
- Seguridad en calefacción y cuartos de máquinas.
- Control de gases, presiones, humedad, falta de agua.
Una instalación de seguridad se compone de varias partes básicas: central de alarmas, sensores, sistemas de aviso y señalización.
La central de alarmas es la que recibe la señal de alarmas de los detectores. Al recibir esta señal se pone en marcha el sistema de alarma. Es el cerebro de la instalación. Dispone de una serie de pilotos indicadores que dan información del estado del sistema. En su interior dispone de una batería autorrecargable por medio de la tensión de la red, ante posibles cortes del suministro eléctrico.

Central de alarma 1 zona de Legrand

Central de alarma 4 zonas de Legrand
Los sensores detectan las variaciones de una variable en un lugar determinado y envían información de esa variación a la Central de Alarmas.
- Detectores de movimiento (PIR): son sensores que detectan cambios de temperatura y movimiento. Si estos sensores detectan movimiento estando el sistema conectado, dispararán la alarma
- Detectores magnéticos: se trata de un sensor que forma un circuito cerrado por un iman y un contacto muy sensible que al separarse, cambia el estado (se puede programar como NC o NA) provocando un salto de alarma. Se utiliza en puertas y ventanas, colocando una parte del sensor en el marco y otra en la puerta o ventana misma.
- Sensores inerciales o sísmicos: están preparados para detectar golpes sobre una base. Se colocan especialmente en cajas fuertes, también en puertas, paredes y ventanas. Detectan el intento de forzar su apertura.
- Detectores de rotura de cristales: son detectores microfónicos, activados al detectar la frecuencia aguda del sonido de una rotura de cristal.
- Lapa (detector termovelocimétrico): elemento adherido a una caja fuerte. Advierte de un posible intento de sabotaje de la misma. Adopta el nombre de termovelocimetrico dado que en su interior alberga tres tipos de detectores seriados, uno de cambio de temperatura, un sísmico, y uno de movimiento.
- Detector personas caídas (hombre muerto) : elemento inalámbrico que permite detectar desvanecimientos o caídas de personas solas.
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Los sistemas de aviso y señalización son capaces de avisar de las variaciones detectadas por los sensores dentro de un sistema de seguridad.
Pueden ser acústicos (sirenas), ópticos (luces), marcadores telefónicos y avisadores a C.R.A.
La C.R.A. (central receptora de alarmas) recibe la señal de activación de alarma y comunica al vigilante la existencia de la misma, para que esta ponga en marcha los mecanismos adecuados, (aviso a la policía si es robo o atraco, a los bomberos, etc.).
Una central se puede dividir en las siguientes partes:
Fuente de alimentación
Proporciona la tensión de funcionamiento necesaria de los circuitos electrónicos que componen la central, y de una batería de seguridad.
Baterías
Se colocan para prevenir cualquier fallo del fluido eléctrico, bien por manipulación intencionada, bien por fallo del sistema que lo suministra.
Teclado
Conectado a la central de alarmas, se ubica generalmente en un lugar de fácil acceso para el usuario.
El teclado nos permite que el programador de la central pueda seleccionar y programar las funciones a realizar por la central de alarmas, ya que todas las instalaciones tiene características distintas.
Microprocesador
Es el cerebro de la instalación. Recibe información continuamente del estado de los detectores instalados en el sistema, accionando las diferentes salidas en caso de incidencia en el sistema, sirenas, luces, avisador telefónico, etc.
Necesita una programación previa para efectuar un funcionamiento a medida de las características de instalaciones a proteger.
En colaboración con la memoria Eprom, es el cerebro de la instalación.
Memoria Eporm
La memoria Eprom es un chip electrónico donde se encuentran almacenadas todas las instrucciones y datos necesarios para que funcione el microprocesador. Estas instrucciones han sido introducidas al sistema previamente por medio del teclado.
Normalmente, esta programación se realiza al instalar el sistema en el lugar exacto, y sólo las realiza el personal cualificado mediante su acceso por medio del código de ingeniero . Este código sólo es conocido por la persona que se encarga de programar.
Marcador telefónico
El marcador telefónico es un circuito electrónico que se encarga de marcar automáticamente el número de teléfono previamente fijado en la memoria Eprom, posibilitando de esta forma la conexión con la central receptora de alarmas.
Si en el momento de la activación de la alarma, la línea telefónica estuviese ocupada, el circuito automáticamente la corta, estableciendo de esta forma prioridad en su comunicación.
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