Con esta contundencia se mostró Romualdo Arias, presidente de Fenie (Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Eléctricas y Telecomunicaciones de España) en la presentación de la Plataforma para la Revisión de Instalaciones Eléctricas (Prie) el pasado mes de noviembre. Esta agrupación nacional, formada por asociaciones y federaciones sin ánimo de lucro del sector eléctrico, ha elaborado un documento técnico en el que propone que se realicen revisiones periódicas de las instalaciones eléctricas de las viviendas españolas. Para la Prie esta revisión, a modo como las que se realizan desde hace años en las instalaciones de gas natural, es necesaria dado el pésimo estado en que se encuentran, por ejemplo, el 70% de las instalaciones eléctricas anteriores a 1973, que no cumplen con las exigencias mínimas de seguridad.
El Prie, según sus impulsores, nace como consecuencia “de la inquietud que hay en el sector de la cantidad de accidentes que se originan por causas eléctricas. Hemos tenido durante muchos años instalaciones que no se han tocado y se han ido deteriorando”. Los datos en cuanto a accidentes eléctricos son demoledores: al año se producen en España 7.300 incendios por causas eléctricas y 4.850 accidentes por descargas eléctricas. Más grave es la situación cuando hay que lamentar vidas humanas: cada año mueren 150 personas y hay 1.616 heridos graves en el país como consecuencia de instalaciones eléctricas deficientes. La realidad es que en todo tipo de instalaciones eléctricas (en industrias, en comercias, en fábricas…) hay controles de la Administración, pero en las de las viviendas no. Ante esta grave deficiencia, la principal reivindicación de la Prie es que sea obligatorio, por ley, la revisión de las instalaciones eléctricas antiguas para detectar los elementos peligrosos y aplicar, así, las mejoras necesarias para garantizar una mínima seguridad. “Estamos hablando de mínimos, no de cambiar toda la instalación. Es decir, saber cómo está el
cuadro eléctrico, saber si hay toma de tierra, saber si hay tomas de corriente inseguras…”, asegura Antonio Ruiz, vicepresidente de Ferca (Federación Catalana de Empresas Instaladoras).
Demasiadas cargas Además del problema de las instalciones defectuosas como causa de estos accidentes, hay que añadir otro elemento. Actualmente, con una familia convive una nevera, un lavaplatos, uno o más ordenadores, televisores, microondas, planchas,etc. Todo ello hace que la instalación sufra una sobrecarga para la que no está preparada. De hecho, Romualdo Arias inició la presentación de esta plataforma asegurando que “las instalaciones eléctricas están sometidas a unas cargas a las que no están preparadas y que han envejecido por el uso y por el paso del tiempo”. Posteriormente Arias recalcó que “aquellas instalaciones que se hicieron hace 40 o 50 años se hicieron bien y tuvieron su control”.
Ruiz amplia que “el confort ha llegado a nuestras viviendas y tenemos una cantidad de electrodomésticos que no existían 20 años atrás, y esto se ha solucionado con la leyenda urbana de los ladrones. Pero no es así, ya que para una instalación que está preparada hace 20 años para una carga de 4 kw estamos gastando 6. Te dicen, no, es que aguanta, aguanta porque el cobre tiene una capacidad de resistencia, pero también un aislamiento y ese aislamiento se calienta y se deteriora y puede llegar un momento que nos dé problemas si no se ha protegido adecuadamente. No tiene una vida eterna”. De hecho, para Ruiz hace falta hacer pedagogía. “Con el sistema de revisión haremos pedagogía, explicaremos que la instalación eléctrica es un ser vivo. Hay que decirle a la gente que no puede ir al almacén, comprar un electrodoméstico, lo enchufo y ya está, no, detrás hay algo más. Cuando intervenimos profesionales podemos hacer esta explicación, pero ocurre que muchas veces intervenimos en pocos casos”.
Contactos La legislación actual (REBT-Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión- de 2002) no obliga a llevar a cabo estas revisiones, sólo determina los estándares de calidad de las instalaciones eléctricas de las viviendas realizadas a partir de 2002. La Prie ha contactado con las Comunidades Autónomas puesto que tienen transferidas todas las competencias en materia de energía, a pesar de que el legislador es el Estado. La Plataforma desvela que ha habido respuesta de algunas CCAA que se han ofrecido para ayudar a renovar las instalaciones de manera voluntaria, pero “la solución es que el Ministerio de Industria exija la revisión y lo aplique cada CCAA”, sentencia Arias.
Un toque de atención Para Antonio Joya, director de relaciones institucionales de la OCU “es lamentable ver como muchas de estas cifras que se han dicho aquí se conocen, están encima de la mesa y no se toman las medidas necesarias”. Joya afirma, además, que se trata de “informar, sensibilizar a los usuarios y dar un toque de alerta a la administración para que se ponga las pilas, que haga su trabajo por el bienestar de los ciudadanos”.