El pasado mes de abril tuvo lugar el primer KNX International Forum celebrado en Madrid, en el que se pusieron sobre la mesa de debate los asuntos que atañen a la automatización y la domótica en nuestro país. Antonio Moreno, presidente de KNX España, hace un repaso de los asuntos más importantes para el sector en la actualidad.
¿Cuáles han sido las principales conclusiones tras la celebración del primer KNX International Forum en Madrid?
En general ha sido una experiencia positiva. Nunca antes se había celebrado un evento de estas características en el entorno del sistema KNX en España, y el primer KNX International Forum ha servido, sin duda alguna, para reforzar la presencia de este estándar de automatización, y de la Asociación KNX España como promotora del congreso.
La implicación de los integrantes de nuestra Asociación fue bastante buena, el nivel de los ponentes muy alto, la organización funcionó bien, y hubo una asistencia de más de trescientas personas. Todo es mejorable, pero teniendo en cuenta que se trataba de la primera edición, y los tiempos que corren, hay razones para que estemos satisfechos.
A nivel formativo, ¿qué se espera del acuerdo con Fenie?
El acuerdo con Fenie ha sido sin duda un logro para ambas partes. Por un lado, pone de manifiesto una voluntad de evolución en el modelo de negocio del instalador, adaptándose a las nuevas tecnologías de la instalación. Por otro, este compromiso -que implica un acercamiento de los representantes de la tecnología KNX en España a la figura del instalador- tiene que ser visto como un reconocimiento por parte nuestra de la importancia que tiene esta figura en la obra. Somos conscientes de que es un actor clave para que las instalaciones se ejecuten correctamente, y por eso necesita formación. Creo, sin duda, que este acuerdo traerá a medio plazo consecuencias muy positivas para el sector en nuestro país. En este contexto, Jung es uno de los integrantes del acuerdo a través de su centro de formación, y sigue con su política de priorizar la formación iniciada hace ya años.
La crisis actual también ha golpeado duramente al sector, pero ¿cuál es el estado actual de la tecnología KNX en España? ¿Es madura? ¿Cómo ve el sector domótico español en los últimos años?
No es objeto de esta entrevista entrar a valorar el impacto que la crisis está teniendo en el sector eléctrico, pero las cifras que se publican ponen de relieve que la caída en la actividad ha sido importante. Pero la domótica, y por tanto la tecnología KNX, representan aún una pequeña parcela de ese sector eléctrico que no ha sufrido tanto las consecuencias. Al tratarse de un subsector que se encontraba en pleno crecimiento antes de empezar la crisis, ésta se ha hecho notar más como una ralentización del crecimiento que como un retroceso. Se está produciendo también una mayor demanda de instalaciones automatizadas, debido a las nuevas normativas y a la mayor conciencia de ahorro energético, impulsada especialmente por las constantes subidas del precio de la energía. Todo esto hace que las perspectivas para el sector KNX en España, una vez amaine la tormenta, sean más que alentadoras.
A nivel de eficiencia energética, ¿podemos decir que la domótica y la tecnología KNX suponen actualmente una medida fundamental? ¿Hasta qué punto puede ser determinante para conseguir ahorros energéticos y una eficiencia significativa?
El término eficiencia energética es algo que está terminando por envolvernos en nuestra vida cotidiana, y por ello corremos a veces el riesgo de que incluso parezca algo superficial. Pero es importante no perder de vista que el precio de la energía va a seguir subiendo en los próximos años, porque los recursos para producirla son cada vez más escasos. Por tanto, la única vía que existe, mientras evolucionan las energías alternativas, es ahorrar en consumo. Un porcentaje muy alto de la energía que gastamos va destinada a cubrir las necesidades en viviendas y edificios, donde a su vez la energía se consume fundamentalmente en iluminación y en climatización. Ambos conceptos son plenamente controlables y optimizables mediante una tecnología como el KNX, por lo que realmente tenemos mucho que aportar al ahorro energético en general.
¿Cómo se puede popularizar más la domótica y la gestión energética eficiente en la sociedad? Hoy en día aún se ve como un plus algo caro para el consumidor final…
Si por popularizar entendemos que pueda llegar a ser instalada en cada hogar, debo decir que no es algo que se pueda conseguir a corto plazo. Aunque sistemas como el KNX estén ya muy desarrollados porque existen muchos fabricantes dentro del protocolo, y miles de componentes disponibles en el mercado, el producto en sí se encuentra en plena evolución tecnológica. Los fabricantes destinamos aún presupuestos muy abultados al desarrollo de nuevos productos y a la evolución de los existentes. Por esta razón no veo factible una rebaja en el precio de los materiales a corto plazo, que sería algo que ayudaría a popularizar esta tecnología. De todas formas, el cliente final está viendo cada vez más la domótica como algo útil, fiable, y que le ayuda a ahorrar energía, con lo que al final consigue una cierta amortización. Todo esto hace que la demanda vaya creciendo progresivamente.
¿Hacia dónde cree que debería dirigirse el I+D+i en el sector domótico?
Todavía queda mucho por desarrollar, pero creo que es fundamental que los sistemas domóticos hablen o se comuniquen cada vez con más objetos o funciones de su entorno. La integración de diferentes aparatos y aplicaciones, tales como electrodomésticos, contadores de consumos, equipos audiovisuales, aire acondicionado, transporte vertical, etc., es lo que debe evolucionar más para conseguir una implantación mayor de la tecnología de automatización. Esta integración representa en muchos casos la necesaria implicación de otros fabricantes que nada tienen que ver con tecnologías de la instalación, y esto hace que no sea un proceso realmente fácil. No obstante, creo que es necesario, y probablemente la domótica evolucionará también en ese sentido.