La eficiencia energética está directamente relacionada con la utilización racional de la energía.
Existen varios documentos legales (Código Técnico de Edificación, Modificación Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios, Actualización de la normativa de Aislamiento Térmico NBE-CT-79, Certificación Energética de Edificios CALENER, Plan de Acción de Ahorro y Eficiencia Energética en España, Plan de fomento de las Energías Renovables) puestos en marcha por la Administración para dar respuesta a estos nuevos requerimientos:
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| Fig. 1 (CC by Rodolpho Lupus) |
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- Optimización de los recursos naturales.
- Disminución del consumo energético y uso de energías renovables.
- Disminución de residuos y emisiones.
- Disminución de mantenimiento, explotación y uso de los edificios.
- Aumento de la calidad de vida de la sociedad.
Ahorro de Energía. Presentación de D. Puyalto (ABB)
En los países desarrollados, el consumo de energía en los últimos años, no sólo no ha crecido como se había previsto, sino que ha disminuido. Las industrias fabrican sus productos empleando menos energía; los aviones y los coches consumen menos combustible por kilómetro recorrido y se gasta menos combustible en la calefacción de las casas porque los aislamientos son mejores. Se calcula que en los últimos 40 años se ha reducido en un 20% el consume de energía para los mismos bienes.
En cambio en los países en desarrollo, aunque el consumo de energía por persona es mucho menor que en los desarrollados, la eficiencia en el uso de energía no mejora, en parte porque las tecnologías usadas son anticuadas.
La eficiencia energética es la relación entre la cantidad de energía consumida y los productos y servicios finales obtenidos. Se puede optimizar implantando una serie de medidas e inversiones. Son muy importantes dos cosas:
- Por una parte aprender a obtener energía, de forma económica y respetuosa con el ambiente, de las fuentes alternativas (Es imprescindible reducir la dependencia de nuestra economía del petróleo y los combustibles fósiles).
- Desarrollar tecnologías y sistemas de vida y trabajo que ahorren energía es lo más importante para lograr un auténtico desarrollo, que se pueda llamar sostenible, es decir, aprender a usar eficientemente la energía.
Técnicas de ahorro de energía
Las luces fluorescentes, que usan la cuarta parte de la energía que consumen las incandescentes; el mejor aislamiento en los edificios o los motores de automóvil de bajo consumo son ejemplos de nuevas tecnologías que han influido de forma muy importante en el ahorro de energía. Entre las posibilidades más interesantes de ahorro de energía están:
Cogeneración
Se llama cogeneración de energía a una técnica en la que se aprovecha el calor residual. Por ejemplo utilizar el vapor caliente que sale de una instalación tradicional, como podría ser una turbina de producción de energía eléctrica, para suministrar energía para otros usos. Esta técnica se emplea cada vez más en industrias, hospitales, hoteles y, en general, en instalaciones en las que se produce vapor o calor.
Aislamiento e iluminación de edificios
Se puede ahorrar mucha energía aislando adecuadamente las viviendas, oficinas y edificios que necesitan calefacción o aire acondicionado para mantenerse confortables.
Las inversiones en aislamiento de edificios han demostrado que a la larga son un ahorro económico, pues ahorra mucho gasto de calefacción o aire acondicionado.
Más del 75% del alumbrado de oficinas europeo utiliza sistemas anticuados y energéticamente ineficientes que no cumplen las normas de calidad de la UE. La renovación tecnológica del alumbrado en ayuntamientos y empresas privadas reduciría los costes totales entre mil y dos mil millones de euros anuales.
La sustitución del alumbrado fluorescente por las nuevas tecnologías de lámparas de bajo consumo y las nuevas lámparas LED implica una inversión inicial. Pero gracias a la reducción del consumo de energía y la mayor vida de estos productos, el período de amortización será inferior al año en la mayoría de los casos.