El trágico suceso ocurrido este pasado fin de semana en Écija, Sevilla, en el que murieron seis miembros de una misma a familia a consecuencia, al parecer, de un cortocircuito en un brasero, no hace sino corroborar la necesidad de una normativa que garantice el mantenimiento y las revisiones periódicas de las instalaciones eléctricas domésticas.
Para lograr este objetivo trabajan desde hace años las principales Asociaciones y Federaciones del sector eléctrico, a través de PRIE, la Plataforma para la Revisión de las Instalaciones Eléctricas en Viviendas. Esta agrupación reclama a la Administración la aprobación de una norma que asegure, periódicamente, la eficiencia y el correcto estado de las instalaciones eléctricas en los hogares.
Según el Estudio o Documento Técnico elaborado por PRIE, siete de cada diez viviendas tienen una antigüedad mayor a los treinta años y presentan una instalación eléctrica deficiente. Esto representa el 60% del parque residencial en España, unos 18 millones de viviendas, que necesitan de una rehabilitación urgente de sus instalaciones.
La cada vez mayor demanda energética unido a la falta de un mantenimiento periódico de estas instalaciones, deriva en un cada vez más alto índice de siniestralidad, con más de 7.300 incendios al año por causas eléctricas; 4850 accidentes por descargas eléctricas, principalmente menores de edad y mayores de 65 años; y lo más grave, 150 heridos al año por causas eléctricas y 150 muertes cada año, y todo por no disponer de un sistema reglado de prevención en el hogar.
La Plataforma para la Revisión de las Instalaciones Eléctricas (PRIE) es una agrupación nacional de asociaciones y federaciones sin ánimo de lucro que operan en el sector eléctrico y cuyo objetivo es desarrollar un programa de actuación, abierto a la colaboración con empresas e instituciones, que contribuya al descenso del elevado número de accidentes eléctricos que cada año se producen en España a causa del mal estado de las instalaciones eléctricas domésticas.