Según el Informe Anual de la Central de Balances del Banco de España para el año 2005, el sector de productos de construcción cobra a una media de 225 días (203 días de media en 2004). No debe olvidarse que la Ley 3/2004 de 29 de diciembre por la que se establecen medidas contra la morosidad en las operaciones comerciales establece los días 30 días como plazo de pago. Paralelamente, la firma Crédito y Caución informa de un empeoramiento del comportamiento empresarial en los pagos.
“Queremos que todas las Administraciones públicas españolas cumplan y hagan
cumplir la Ley y podamos cobrar a 30 días”, dice Luis Rodulfo, director general
de Cepco, organización que agrupa a todos los fabricantes de productos para la
construcción y en la que está integrada Afme, la asociación española de
fabricantes de material eléctrico. La UE ha denunciado a España por el
incumplimiento de la transposición de la ley de la morosidad europea. Nuestro
país es, de los 27 países de la UE, “el que paga más tarde, mal y nunca”, según
José Eugenio Soriano, abogado y catedrático de Derecho Administrativo. Soriano,
que ha publicado el libro Lucha contra la morosidad y contratación
administrativa, asegura que este problema, lejos de resolverse, empeora año tras
año.
Cepco también reclama el derecho a acudir a los Tribunales de justicia para
defender a sus asociados. Se trata de un sector que agrupa unas 25.000 empresas,
principalmente pymes, sin capacidad de maniobra para negociar libremente con las
empresas constructoras, que mantienen una posición dominante. Lo malo es que la
Administración Pública da mal ejemplo, porque es la primera en pagar tarde. “El
Estado, según Cepco, ha corregido bastante esta mala práctica, las CCAA son
dispares y, por definición, los ayuntamientos son espantosos”.
La deuda viva de las compañías constructoras con la industria auxiliar de la
construcción asciende en la actualidad a unos 12.500 M€ (desde 1993 a 2006 en
deudas por los intereses acumulados por los atrasos). La dilatación de los pagos
hasta 225 días repercute favorablemente en las cuentas de resultados de las
grandes empresas constructoras. En opinión de Luis Rodulfo, la Ley de la
Morosidad que se aplica en España “se ha quedado muy corta, queremos que el
Gobierno genere un observatorio oficial para seguir este problema, que se cree
un servicio de defensa del acreedor y el aplazamiento del IVA de aquellos que no
han cobrado todavía las facturas”.
Los impagos crecen el 7,1 %
Por otra parte, la firma Crédito y Caución informa que sus datos para el
cierre de 2006 confirman el empeoramiento de la solvencia empresarial en
relación a 2005. Con datos cerrados a 31 de diciembre, el Índice de
Incumplimiento de CyC, que recoge la evolución de los impagos empresariales,
muestra un repunte del 7,1% que duplica el del año anterior.
El indicador alcanzó su máximo el pasado octubre, cuando el crecimiento de
los impagos empresariales se situó en el 9 %. No obstante, es previsible que, a
lo largo de 2007, el crecimiento de los niveles de morosidad empresarial
mantenga su intensidad actual.
En 2006, el empeoramiento del comportamiento en pagos ha repercutido con
mayor intensidad en algunos sectores, como es el caso de la distribución. Sin
embargo, el índice de incumplimiento de este sector continúa situado en niveles
por debajo de la media. La construcción cerró 2006 con un repunte en el entorno
del 10%, ligeramente por encima del conjunto de los sectores económicos.
El tiempo es uno de los factores con mayor incidencia en las posibilidades de
recobro tras un impago comercial. Según los datos propios de Crédito y Caución,
el 45,9% de las cantidades recuperadas durante el año posterior al impago se
concentra en el primer trimestre de gestión. El deterioro intensivo de la
solvencia del deudor provoca una ineficacia progresiva de los mecanismos de
recuperación. El segundo trimestre, las cantidades recuperadas representan sólo
el 28,6% del total, un porcentaje que cae al 15,9% y al 9,7% en los trimestres
siguientes.
El nivel de solvencia de las empresas españolas continúa situado en niveles
medios del entorno europeo. Los países de la UE que peor pagan siguen siendo
Italia y Portugal, aunque el pasado año mejoraron algo. De los nuevos países, el
peor es Rumania, junto a Polonia y Hungría.